domingo, 19 de junio de 2011

Ese analista político de cuyo nombre no quiero acordarme....


Llego a mi casa en plan de once, y para amenizar la cena y renegar una vez más, prendo el televisor, veo a la periodista Rosa María Palacios entrevistar a dos analistas políticos acerca de la coyuntura actual. Frases van y frases vienen y llega el momento cumbre para mí, era claro que tenía que tocar el tema de Puno y los reclamos sociales de la región de este país.
 Los escucho, el tema gira en razón a lo gran importante que es canon minero, que es lo máximo y que sin el nada se puede hacer, lo cual es terriblemente cierto, depender de la minería es realmente como ganarse la lotería, o encontrarse en la calle una maleta llena de dólares o mejor  aún de diamantes; luego uno se da la gran vida y gasta y gasta como loco despilfarrando dinero, osea asociándolo con nuestra realidad que es lo quería hacer con este ejemplo se hacen obras publicas, cemento y carreteras, computadoras y colegios nuevos para estudiantes y profesores en pésimas condiciones de preparación o más, robos y mas robos, cutras y etc, entonces te consideras lo máximo y crees que la minería lo es todo en la vida, que sostiene tu gobierno, tu PBI  y todo lo demás, panacea  que es muy cierta. Entonces surge la pregunta, que hacemos si la gente empieza rechazar la minería, si sin la minería no  hay plata, es decir no se pueden hacer obras para el desarrollo de cada región para poder potenciar la economía y nuevas actividades que se desean fortalecer como agricultura y turismo. 
Se supone que la gente no desea a la minería, no porque  les da la gana, son brutos o desean el caos y vivir en la miseria como es que quieren hacer quedar a los pobladores de Puno, sino que nada del grandioso canon les llega, no ven mejoras reales y que ellos las sientan, los grandes beneficios de la minería los perjudican contaminando ríos, afectando sus cultivos y todo lo demás. Entonces surge en el meollo del asunto la pregunta, que hacemos no solo con Puno, sino con otros lugares del país donde se da la misma situación si el diálogo formal, en igualdad de condiciones y justo y equitativo para ambas partes fracasa ante la negativa de la población que medida tomar. Que hacemos si el acuerdo no se da, lo primero no alarmarse, no el oro u otro mineral no se irá, se quedará ahí entonces podemos seguir intentando y con el tiempo y al ver regiones a las cuales la minería responsable esta dado beneficios, los pobladores de la región que habían rechazado la extracción de minerales se convencerán de que no era tan malo como pensaban y aceptarán. Pero esta última afirmación parece que no era entendida por uno de los ilustres analistas,  su pensamiento no era flexible y seguía en el punto anterior de la conversación, osea, si  los pobladores se niegan que hacemos?, entonces este señor de cuyo nombre no quiero acordarme, de espíritu marcadamente antidemocrático, que suponemos con certeza haya votado por Keiko y que ama los gobiernos o posturas autoritarias, nos hace ver y trata de convencernos que no queda de otra, que solo queda hacer uso de la  fuerza, es decir, se ha de sacar al ejercito y hacer cumplir la ley, la minería no se puede paralizar, y debe de  darse ya que sustenta nuestra economía y es la forma más fácil  de conseguir dinero. Supongo que este señor andaba de viaje en algún país europeo o tal vez andaba de vacaciones en algún paradisíaco lugar del Caribe cuando se dio el conflicto de Bagua, parece que olvida lo que el uso de la fuerza pude causar cuando los problemas sociales no son solucionados como es debido, cuando la población ya no cree en nadie porque lo único que ha conocido son empresarios que compran congresistas, gobernantes, jueces y todo lo pueden  a fin de ganar una licitación en lugar de velar por la conservación del medio ambiente y el respeto por los derechos de los pobladores de la región afectada. 
Gente como este señor vemos, están en todas partes, creen que siempre tienen la razón y por ello todos han de creerles, gente que busca imponer ideas en vez de dialogar, que  cree que solo con mano dura y no con el consenso se logra el progreso, gente que en la década de los 90 estuvo en el poder y ya conocemos de sobra. 


Esperemos no escuchar más comentarios desatinados como este, comentarios como los hemos visto los últimos días, comentarios racistas y llenos de rabia y reflejan la desunión entre los peruanos y no ayudan a construir ese Perú que todos queremos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario